El sabado pasado salimos Selina y Yo rumbo a Xilitla, S.L.P. A las siete y media de la mañana pasamos por
Juan y Selene y me encontre con la grata sorpresa de que a
Juan le habian robado su estereo del coche, y mientras nos dirigiamos a casa de
Selina,
Juan iba gritando a cada caco que veia en la calle que le regresaran su estereo... Después de pasar por
Sely, salimos rumbo a la carretera nacional para llegar a nuestro destino. No sin antes pasar por unos suculentos McMuffins y unos Dr. Peppers para contentar a nuestro sistema digestivo.
El trayecto duró nada menos y nada más que 10 horas, cuando nos habían dicho que sólo estariamos manejando 8. Las dos horas extras se las voy a agradecer a una pequeña confusión con las señalizaciones saliendo de Cd. Victoria y a una tormentosa lluvia que nos acogió al entrar al último tramo de nuestra ruta.
En las últimas curvas vimos una camioneta parada en la orilla del camino y no se por qué me paré, nos pidieron ride y entró el nerviosismo, llevamos a la susodicha a la gasolinera en la entrada de Xilitla, pero
Sely no soltó el gas segador de sus manos ni un solo segundo...
A las 10 de la noche llegamos a la puerta del hotel, en donde nos acomodaron en un acogedor sótano a un lado del gimnasio y decidimos descansar el resto de la noche ya que habíamos pasado por un largo trayecto en donde nuestras amadas asentaderas quedaron algo resentidas...
El día siguiente empezó como a las 10 de la mañana y nuestro primer objetivo era darle gusto al estomago, pero las famosas tortas tortuga no harían aparición hasta las 12 del mediodia, así que decidimos caminar por el tianguis y la plaza central de Xilitla. Es increible que uno pueda comprarse una pelicula como "Las Tortugas También Vuelan" o muchas otras de ese calibre en medio de la Sierra Madre... en fin le compre a
Selina DVD de Candy y entramos en una librería-revistería (según decia el letrero elegantemente puesto encima de la entrada) y el primer titular que leimos en una de las publicaciones es "El Nieto de Marga Lopez salió puñetin", subo la mirada y leo "Aylin mujica vomita el chicharrón" y decidimos comprarnosla para seguir leyendo tan interesante lectura... nos quedamos con las ganas de un tebeo llamado "Colegialas ardientes" o algo por el estilo pero era mucha cultura para un solo día.
Salimos de ahí y entramos en las tortas toruga y nos embutimos una deliciosa "Porky-Queso". Después de comer nos encaminamos al museo de Edward James, donde nos explicaron todo el cotorreio de señor y después de ver la increible sala audiovisual que tienen nos fuimos hacia las Pozas o "El Jardin de Edward James".
Llegamos corriendo por caprichos de la vejiga y después ya un poco más tranquilos disfrutamos del paseo, caminamos por todo el trayecto de las cascadas (que ya estan muy pobres de agua por cierto, pero al parecer algun día fueron muy afluentes), luego empezamos el trayecto de las escaleras interminables pasando por unas edificaciones inhabitables pero interesantes, muy surrealistas pero tristemente descuidadas. Tratabamos de descubrir para que servían pero no encontrabamos explicación alguna. Y en uno de los cuartos solo había un carteloncito que decía "Casa de los Ocelotes". Terminamos con las escaleras hacia la nada donde Sely sufrió de un pequeño ataque de vertigo y luego nos sentamos afuera del recinto para tomarnos una deliciosa cocacola. Luego fuimos al hotel donde descansamos un rato ya que habiamos pasado como unas 6 ó 7 horas caminando, leimos nuestra lectura recreativa y después fuimos a cenar a un restaurante medio nice que está en la plaza. Luego como que quería empezar a llover de nuevo y nos resguardamos en nuestra guarida.
El día siguiente emprendimos el regreso como a eso de las 12 del mediodía, y despues de escuchar nuestra selección musical como unas 10 ó 15 veces llegamos sanos y salvos a nuestras respectivas casitas.